La Maternidad no es difícil

Qué costumbre se ha vuelto decir que la maternidad es difícil. Y no, no es difícil (o por lo menos para mi). Difícil son las situaciones que se nos presentan en el camino y en cada etapa de lo que es ser mamá. Situaciones infinitas y que te pueden llevar sacarte de tus carriles.

Pero ser mamá no es difícil y no tiene que dar miedo otras que no lo son. Amar a alguien que es parte de ti no es difícil y no tiene que dar miedo.

Miedo y difícil es encontrarte en el camino con personas que critican tu maternidad, tu crianza, tus gustos, tus decisiones. Miedo y difícil es ver cómo entre mamás (muchas veces) lo que reina es señalar a la otra, compararse y mostrarse como “la mejor mamá”, con el “mejor hijo”. Esto si que es difícil, da miedo y ganas de salir corriendo y no querer criar en un mundo con personas así criando niños así.

Y si, el camino de la maternidad tiene muchas pruebas y retos que nos harán dudar más de una vez en nuestra labor; pero si algo es clave para mi y me ayuda a seguir adelante y decirme “si puedes” es ese instinto maternal que nos nace cuando nos convertimos en mamás, que no nos abandona jamás y que (créanme) no falla.

El tiempo pasa, la crianza cambia y nosotros en ese camino de maternidad cambiamos también, crecemos, maduramos y aprendemos. Por eso hoy entiendo cada vez más que eso de que “la maternidad es difícil” no lo comparto. Para mi lo realmente duro y que se convierte en difícil, ha sido lidiar con personas que sin querer o queriendo quieren hacer tu maternidad, crianza y hasta tus hijos difíciles y complicados. Hasta un punto en que te lo crees.

Mamás y futuras mamás, no se dejen infundir un miedo mito sobre la maternidad. Desde el momento en que sabemos que seremos mamás algo en nosotras (además de un bebé) crece también que nos llena de fuerza para poder con eso y con todo lo que trae el título de mamá.

En este camino, además de encontrarte personas y situaciones difíciles, también encontramos unas muchas más que hacen todo lo contrario: alentarnos, motivarnos, apoyarnos y darnos la mano para decirnos “lo estás haciendo bien, sigue así”.

Cumpleaños #6 en pandemia

Y llegaron los 6 años de mi peque, pero en pandemia. Pensé que celebrarle su cumpleaños sería misión imposible con tantas restricciones y con un virus que nos ha cambiado nuestras rutinas, nuestros horarios y nuestro día a día.

Foto: soymamamia

Aún así, que mi peque siempre cumpla años en invierno ha hecho que celebrarle sus 6 años no me fuesen en nada misión imposible.

Por qué? Simplemente porque que cumpla años en esa temporada ha logrado que me vuelva un as al momento de buscar el lugar perfecto para su gran día: un parque cerrado. Parece tarea sencilla, pero no todos los lugares tienen la condiciones que tú buscas para ese día y por eso año tras año gano más experiencia al momento de la organización. Porque no es solo encontrar cualquier parque, pagar desentenderse de todo y ya. Para mi, aunque el lugar tenga sus condiciones, tiene que permitir que me involucre y que el cumpleaños se adapte a todo lo que mi peque quiere y queremos ese día.

Cada año sigue siendo un reto, pero Madrid me lo ha puesto muy fácil. Son infinitos los lugares con parques cerrados para celebraciones y disfrute de los niños. Y ya son infinitos también los que conozco, los que me dan confianza, los que cuentan con toda la seguridad para los niños, los que me hacen sentir cómoda y como en casa ese día. (Ojo, que así como los hay así, son muchos que son todo lo opuesto).

Este año, teniendo muy en cuenta que las restricciones serían muchas para la celebración, no dudamos igualmente en intentarlo y en conseguir el lugar perfecto y con todas las medidas de bioseguridad necesarias para que todo saliera bien y mi peque disfrutara de sus tan esperados 6 años.

El lugar elegido fue 7FUN Center en Alcalá de Henares. Un parque de ocio donde los peques pueden disfrutar de: escaladas, parque de bolas, camas elásticas, un rocódromo, cuartos de pompas y simuladores de realidad virtual.

Foto: Instagram 7funcenter
Foto: Instagram 7funcenter
Foto: Instagram 7funcenter
Foto: Instagram 7funcenter

Este lugar lo tenía en mente desde los 5 años de mi hija, lo descubrí a través de Instagram y me enamoró (aún sin conocerlo en persona), pero con la pandemia cerró durante muchos meses. Mientras esperaba que el lugar fuera nuevamente abierto, el tiempo pasaba y se acercaba la fecha del cumple, y entre nuevas búsquedas de parques que no me convencían al 100, un día revisando sus redes sociales sin ninguna esperanza, veo que la apertura del parque había llegado. No dudé ni un segundo en llamar, preguntar por todas las medidas establecidas para celebraciones de cumples en pandemia y listo, al día siguiente ya estábamos visitando el lugar y reservando. (Creo que aquí los aplicó mucho la frase de “lo que es para ti, ni que te quites. Y lo que no, no que te pongas”).

Foto: soymamamia

Mi hija quedó encantada con el lugar y ya eso es el 90% de aprobación. Luego el otro 10% es la atención y sin dudarlo es 10 de 10.

Cómo ya sabía, la pandemia nos iba a cambiar también la celebración de este cumple, pero aún así en este lugar hicieron que ni notáramos que estábamos en pandemia. Mi peque tuvo un área cerrada sólo para ella y sus 6 amigos invitados donde merendaron, cantamos cumple y comieron tarta. A esta área solo pudimos entrar mi esposo y yo; tanto para estar pendientes de todo, cómo para el momento de cantar cumple.

Eso fue lo único distinto este año, que en ese momento no pudieron estar ninguno de los papás de los amigos de mi peque y cantar con nosotros cumpleaños feliz. En ningún momento (como norma) no pudieron entrar. Pero en todo momento todos estuvieron acompañados de una monitora que se encargó de que durante esas horas de celebración y juegos, los peques disfrutarán aún sin estar los padres cerca.

Foto: soymamamia

El lugar, repito, es ideal. Entra en mi lista de parques favoritos en Madrid. La atención y entrega que nos brindaron fue perfecta y lograron que un cumpleaños en pandemia se disfrutara con la misma intensidad que sin ella.

Si, la costumbre de 4 cumpleaños anteriores donde como padres podemos echarle un ojo a nuestros peques mientras juegan, entrar al área de juegos o simplemente estar allí, pues pega, es un choque y más en un cumpleaños. Pero mi tranquilidad fue que mi hija estaba feliz. Sus amigos estaban felices, y todos disfrutaron y exprimieron las horas de juego ese día con mucha felicidad. Y, aunque parezca mentira, hasta yo disfrute más de este día.

Otro plus del parque (y que no todos los parques en Madrid lo aceptan) es que permitieron que llevara mi tarta. Esto es algo que muchos parques si aceptan al momento de celebraciones de cumples, pero otros muchos no. Y esto para mi es importante porque cada año la tarta forma parte del día especial de mi hija y es algo que quiero mantener. Por eso a veces la búsqueda de parques con las condiciones que quiero, me cuesta un poco más.

Foto: soymamamia

Así que si. Si se puede celebrar un cumpleaños infantil en pandemia. El mito de que se disfruta más en un parque al aire libre que en uno cerrado es el peor de los mitos que como mamá he escuchado. Madrid tiene infinidad de lugares cerrados adaptados en muchos sentidos para que nuestros hijos disfruten tanto de sus cumples como de un día cualquiera. Especialmente esos peques que, como mi hija, cumplen años en invierno.

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Desahogo 2021

Dar para recibir no siempre se aplica. Y no porque de y necesite obligatoriamente algo de vuelta, no. Pero es que llega un momento en el que te cansas de siempre dar y a veces necesitamos un poco de “cariño” de vuelta para seguir dándolo: un mensaje, una llamada, un cómo estás?

No todos somos iguales. todos tenemos circunstancias, personalidades y demostraciones distintas. pero si, cansa emocionalmente estar pendiente de los demás, tener un detalle, dar apoyo, afecto y preocupación y no recibir lo mismo de vuelta.

En mi hay más felicidad en dar que en recibir. me llena mucho y sobre todo con mi gente, pero aprendí que no debo dar más de lo que recibo

También sigo entendiendo que por qué debemos ocultar y mostrarnos cómo no somos porque a aquel no le gusta, por qué?

El que realmente te quiere y te acepta con todo y tus defectos (esa es la gente que debemos tener cerca, la gente real).

Si nos ponemos a seleccionar en base a lo que nos gusta o no de quien sea, estaríamos solos, porque vaya que cada quien tiene sus cositas…

Cambiar por los demás es mentirse a uno mismo. No somos responsables de las emociones, pero si de lo que hacemos con las emociones. Ahí la diferencia, ahí tus ganas de trabajar en ti para ser mejor.

Nos acostumbramos en este mundo a señalar siempre los “defectos”, pero ojalá señaláramos con las fortalezas, virtudes y cosas bonitas que tenemos cada uno.

Todos estamos llenos de defectos y hasta de virtudes que al de al lado le molesta, pero Tú carácter y personalidad es lo que eres a plenitud, nadie debe ni tiene que criticarte ni señalarte, mucho menos burlarse.

NIÑOS VACÍOS

Hay una tragedia silenciosa que se está desarrollando hoy por hoy en nuestros hogares, y concierne a nuestras más preciosas joyas: nuestros hijos. ¡Nuestros hijos están en un estado emocional devastador! En los últimos 15 años, los investigadores nos han regalado estadísticas cada vez más alarmantes sobre un aumento agudo y constante de enfermedad mental infantil que ahora está alcanzando proporciones epidémicas:

Las estadísticas no mienten:

• 1 de cada 5 niños tiene problemas de salud mental

• Se ha notado un aumento del 43% en el TDAH

• Se ha notado un aumento del 37% en la depresión adolescente

• Se ha notado un aumento del 200% en la tasa de suicidios en niños de 10 a 14 años

¿Qué es lo que está pasando y qué estamos haciendo mal?

Los niños de hoy están siendo sobre-estimulados y sobre-regalados de objetos materiales, pero están privados de los fundamentos de una infancia sana, tales como:

• Padres emocionalmente disponibles

• Límites claramente definidos

• Responsabilidades

• Nutrición equilibrada y un sueño adecuado

• Movimiento en general pero especialmente al aire libre

• Juego creativo, interacción social, oportunidades de juego no estructurados y espacios para el aburrimiento

En cambio, estos últimos años se los ha llenado a los niños de:

• Padres distraídos digitalmente

• Padres indulgentes y permisivos que dejan que los niños “gobiernen el mundo” y sean quienes pongan las reglas

• Un sentido de derecho, de merecerlo todo sin ganárselo o ser responsable de obtenerlo

• Sueño inadecuado y nutrición desequilibrada

• Un estilo de vida sedentario

• Estimulación sin fin, niñeras tecnológicas, gratificación instantánea y ausencia de momentos aburridos

¿Qué hacer?

Si queremos que nuestros hijos sean individuos felices y saludables, tenemos que despertar y volver a lo básico. ¡Todavía es posible! Muchas familias ven mejoras inmediatas luego de semanas de implementar las siguientes recomendaciones:

• Establezca límites y recuerde que usted es el capitán del barco. Sus hijos se sentirán más seguros al saber que usted tiene el control del timón.

• Ofrezca a los niños un estilo de vida equilibrado lleno de lo que los niños NECESITAN, no sólo de lo que QUIEREN. •No tenga miedo de decir “no” a sus hijos si lo que quieren no es lo que necesitan.

• Proporcione alimentos nutritivos y limite la comida chatarra.

• Pase por lo menos una hora al día al aire libre haciendo actividades como: ciclismo, caminata, pesca, observación de aves / insectos

• Disfrute de una cena familiar diaria sin teléfonos inteligentes o tecnología que los distraiga.

• Jueguen juegos de mesa como familia o si los niños son muy chiquitos para juegos de mesa, déjese llevar por sus intereses y permita que sean ellos quienes manden en el juego

• Involucre a sus hijos en alguna tarea o quehacer del hogar de acuerdo a su edad (doblar la ropa, ordenar los juguetes, colgar la ropa, desembalar los víveres, poner la mesa, dar de comer al perro etc.)

• Implemente una rutina de sueño consistente para asegurar que su hijo duerma lo suficiente. Los horarios serán aún más importantes para los niños de edad escolar.

• Enseñar responsabilidad e independencia. No los proteja en exceso contra toda frustración o toda equivocación. Equivocarse les ayudará a desarrollar resiliencia y aprenderán a superar los desafíos de la vida,

• No cargue la mochila de sus hijos, no lleve sus mochilas, no les lleve la tarea que se olvidaron, no les pele los plátanos ni les pele las naranjas si lo pueden hacer por sí solos (4-5 años). En vez de darles el pez, enséñeles a pescar.

• Enséñeles a esperar y a retrasar la gratificación.

• Proporcione oportunidades para el “aburrimiento”, ya que el aburrimiento es el momento en que la creatividad despierta. No se sienta responsable de mantener siempre a los niños entretenidos.

• No use la tecnología como una cura para el aburrimiento, ni lo ofrezca al primer segundo de inactividad.

• Evite el uso de la tecnología durante las comidas, en automóviles, restaurantes, centros comerciales. Utilice estos momentos como oportunidades para socializar entrenando así a los cerebros a saber funcionar cuando estén en modo: “aburrimiento”

• Ayúdeles a crear un “frasco del aburrimiento” con ideas de actividades para cuando están aburridos.

• Esté emocionalmente disponible para conectarse con los niños y enseñarles auto-regulación y habilidades sociales:

• Apague los teléfonos por la noche cuando los niños tengan que ir a la cama para evitar la distracción digital.

• Conviértase en un regulador o entrenador emocional de sus hijos. Enséñeles a reconocer y a gestionar sus propias frustraciones e ira.

• Enséñeles a saludar, a tomar turnos, a compartir sin quedarse sin nada, a decir gracias y por favor, a reconocer el error y disculparse (no los obligue), sea modelo de todos esos valores que inculca.

• Conéctese emocionalmente – sonría, abrace, bese, cosquillee, lea, baile, salte, juegue o gatee con ellos.

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Desconozco al autor de las fotos y el texto.

Nestlé y sus novedades…

NESTLÉ es sin duda para mi, una marca de productos alimenticios líder en Nutrición Infantil.

Con mi peque, su alimento base desde su nacimiento fue la lactancia materna. Una vez la complementamos, Nestlé fue nuestro referente: tanto en papillas como en purés de frutas. A medida que fue creciendo y que la marca desarrolló sus novedades (como actualmente), la gama de productos a probar fue variando y donde nuestros favoritos ahora son las galletas y yogures.

Actualmente han desarrollado una gama de alimentos infantiles BIO especialmente seleccionados para bebés. Productos con unos estándares de calidad por encima de los establecidos por la legislación tanto de la Alimentación Infantil como para Alimentos Ecológicos. Con el sello de la Unión Europea que garantiza que tanto los ingredientes como el proceso de elaboración de nuestros productos, son ecológicos.

Con esta gama de alimentos infantiles ecológicos podrás alimentar a tu bebé de una forma muy completa ya que cuenta con leches infantiles, papillas de cereales, postres lácteos, purés y galletas. La variedad en sus productos y sabores es infinita y sin duda ideal para nuestros peques.

Papillas Nestlé con cereales integrales

Ya va un mes desde que comenzamos con la prueba de la novedad de Nestlé en cereales integramos 0 azúcares añadidos, y sigo rectificando que Nestlé es la marca estrella en productos de nutrición para nuestros peques.

Todas las papillas de cereales NESTLÉ están elaboradas con cereales especialmente seleccionados para bebés. Además, ahora con estos cereales integrales, tienen una fuente natural de fibra. 

En toda dieta equilibrada los cereales son un alimento clave, y a partir de los 4-6 meses los cereales constituyen el inicio de la alimentación complementaria, de acuerdo con las indicaciones de los profesionales de la salud. 

Los cereales infantiles con grano completo, aportan toda la riqueza nutricional del cereal. A diferencia de los cereales refinados, estos cereales integrales tienen un mayor contenido en fibra, vitaminas y minerales. 

En la etapa de bebés de nuestros peques, las necesidades de hierro son muy elevadas y es por esto que, 1 bol al día de papillas de cereales NESTLÉ le ayuda a cubrir sus necesidades nutricionales diarias. Además, aparte de Bífidus Lactis, estas papillas contienen hierro, zinc y vitaminas A y C que favorecen la función normal del sistema inmunitario.

QUÉ HACER CUANDO TE SIENTES CRITICADA O JUZGADA COMO MAMÁ

  1. Acepta que los demás opinarán, lo quieras o no. No puedes controlar lo que dicen o hacen quienes te rodean, así que en vez de frustrarte por no poder hacer nada, acepta que sucederá. ¡No desperdicies tu energía en algo que no puedes cambiar!
  2. Si tienes dudas, evalúa cómo está tu hijo. ¿Tu bebé está sano? ¿Tu hijo se ve contento? Más que importarte la opinión de los demás, debe importarte el bienestar de tu hijo. Si tu chiquito está bien, sigue adelante porque claramente estás haciendo lo mejor para él o ella.
  3. Cuando alguien te critique, evita pelear. Cuando alguien busca conflicto, no le des en el gusto. Lo más probable es que no hay nada que puedas hacer o decir para cambiarle su opinión. Sus palabras son eso: nada más que su opinión. Deja que las exprese y trata de que te entren por un oído y te salgan por el otro. La confrontación es un desperdicio de tu energía, algo que se vuelve muy preciado cuando eres mamá porque una vive cansada.
  4. Ten en cuenta que ha cambiado la manera de criar a los hijos en los últimos 30 años. Las abuelas y las tías pueden estar acostumbradas a otro estilo que era la costumbre cuando ellas tuvieron a sus hijos, por lo que pueden no entender que sigues otras pautas. No las insultes tratándolas de ignorantes, sino que es mejor decirles que tu pediatra te ha aconsejado algo distinto, o que los expertos ahora recomiendan hacer las cosas de otra manera.
  5. No dejes que las palabras de otras personas te lastimen. Si estás tomando las mejores decisiones para tu hijo luego de informarte bien (y asesorarte por expertos de verdad, como el pediatra), no le hagas caso a quienes te rodean. Las frases hirientes más que ser un reflejo de tu desempeño, son una muestra de lo mal que está la persona que las emite.
  6. Evalúa si la crítica no es más que un comentario mal expresado. A veces percibimos algo como una crítica cuando no es más que una observación pero quien la emite elige mal la manera de expresarla. Entiende que las personas pueden tener buenas intenciones pero se expresan mal. Quizás están siendo guiadas por su cariño y una preocupación legítima.
  7. Si alguien insiste en humillarte, burlarse de tu estilo de ser mamá o critica el comportamiento de tus hijos, busca fuerzas y ponle freno. Más que pelear con esa persona, hazle saber que necesita respetarte. Puedes ponerle límites con firmeza pero sin perder los estribos ni dejar de ser cortés, por más que te hierva la sangre.

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La maternidad equivale a casi tres trabajos

Quien diga que ser mamá es súper fácil, no sabe de lo que está hablando. Si bien la maternidad es una trabajo donde no tienes que lidiar diario con el tráfico o las largas filas para comprar el café matutino, definitivamente implica un mayor desgaste físico y emocional. Para los que no creen, les contamos todo sobre el estudio que reveló que la maternidad equivale a casi tres trabajos.

El estudio fue publicado por Welch’s, donde se examinó la vida de dos mil madres estadounidenses que tenían bajo su cuidado a niños entre los cinco y 12 años de edad.  Donde se encontró que la madre promedio inicia sus labores (como madre) a las 6:23 am  y no termina hasta pasadas las 8:00 pm. Ahora bien, esto se tendría que comparar con una mamá que tiene un bebé, ya que las horas aumentan hasta la madrugada. 

De tal forma que es cuestión de hacer cuentas y darnos cuenta que el estudio no está nada alejado de la realidad ya que demostró que la maternidad equivale a casi tres trabajos; específicamente a un turno de 14 horas diarias y un total de 98 horas a la semana, más de dos trabajos de ocho horas al día.

Ante esto, la líder del proyecto, Casey Lewis, MS, RD y Líder de Salud y Nutrición en Welch’s comentó que una de las cosas que más preocupa a las madres, es la cuestión alimentaria. Ya que uno de los requisitos constantes que deben cumplir es la de preparar alimentos saludables y que no le quiten mucho tiempo.

Otra de los puntos a tratar del estudio que demuestra que  la maternidad equivale a casi tres trabajos, es que con suerte, las mamás, logran tener poco más de una hora para ellas, al día. Lamentablemente cuatro de cada diez confesaron sentirse cansadas y con una serie de tareas que parecen interminables.

Es así que este estudio que demuestra que  la maternidad equivale a casi tres trabajos, puntualizó que el 72% de las mamás luchan por saber balancear la comida de su familia, siendo así esta tarea como una gran labor que requiere una cantidad importante de su tiempo.

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https://www.bbmundo.com/mamas-papas/mamas/la-maternidad-equivale-a-casi-tres-trabajos/

Las 50 mentiras de la maternidad y paternidad

1 Las vacunas no causan autismo.

2 Las vacunas que les ponemos a tu hijo no tienen mercurio.

3 La vacuna frente al Virus del Papiloma Humano es segura. 

4 La leche no produce mocos.

5 Que no, que no le doy unas. vitaminas a tu hijo porque come poco, que no. Que esas vitaminas no sirven para nada.

6 Que no, que los mocos verdes no quiere decir que estén infectados ni que necesiten un antibiótico.

7 Que no, que no has cogido frío por una corriente de aire, que enfermamos por el contacto directo con personas enfermas.

8 Los virus no entran por los pies, deja a tu hijo caminar descalzo.

9 No hay nada para los mocos, no, lo siento. Los jarabes que te venden para eliminarlos no tienen evidencia científica ninguna en menores de 6 años. 

10 Si el niño está malito, no hay que encerrarle en casa, puede salir a tomar el aire si se encuentra bien.

11 Si le metes cereales en el último bibe de la noche, no tiene por qué dormir, mejor, no. Lo siento.

12 Para la diarrea no se debe dar refrescos, ni zumos envasados, ni Acuarius tampoco. 

13 El gluten no es malo. Solo lo es para los celiacos.

14 La leche no es mala. Solo lo es para los alérgicos o intolerantes. 

15 El antibiótico de los tres días no ayuda a curar el catarro. El catarro es vírico y los virus no se tratan con antibióticos. 

16 Ir a visitar a un recién nacido y una recién mamá al hospital no es buena idea.

17 Ir a visitarles a casa sin avisar previamente, tampoco.

18 La salida de los dientes no duele. Como mucho, una ligera molestia

19 Los dientes no dan fiebre, repito: los dientes no dan fiebre. Salvo que tengas un flemón

20 El “a mí me funciona” es simplemente eso: a ti te funciona. En ningún caso se puede extrapolar al resto de la población mundial. Para eso tenemos el método científico.

21 Si tu hijo tiene diarrea, no hay que darle una leche sin lactosa sin indicación médica. 

22 La homeopatía no cura. Lo siento.

23 El reiki tampoco. También lo siento.

24 El cólico del lactante se pasa solo. Es una faena, cierto, pero se pasa solo.

25 Si tu hijo está enfermo se puede bañar sin problemas y ducharse, y enjabonarse, incluso.

26 Si el chiquillo sale sin chaqueta al recreo, no coge gripe. La gripe la coge por estar en contacto con otro niño con gripe.

27 Que no te doy nada para subir las defensas, no. Que no hay medicinas para subir las defensas. Déjalas quietecitas donde están. No son ascensores.

28 Que no es más sano el zumito, que la naranja entera, que no. Mejor la pieza de fruta entera. Siempre.

29 Los niños pueden cenar lentejas, no pasa nada. Te  lo prometo.

30 Si tu hijo tiene asma puede y debe hacer deporte.

31 El collar de ámbar no quita el dolor de dientes. No sirve para nada más que para aumentar el riesgo de asfixia.

32 El tacatá o andador es MUY peligroso. No lo uses.

33 Tras ser padre no vuelves a recuperar un sueño decente hasta pasados unos cuantos años. 

34 De pronto un día tu hijo dejará de despertarse por las noches. Ese momento llega, te lo juro.

35 De pronto un día te despertarás una mañana de sábado y tus hijos aun estarán durmiendo. En serio, no es broma. Todo llega.

36 Parir duele.

37 El posparto es una mierda.

38 La maternidad y la paternidad es maravillosa pero es dura y es difícil, tenga la edad que tenga tu hijo.

39 Nadie se casa pensando en divorciarse, pero a veces ocurre. Y la vida sigue… Tus hijos no necesitan unos padres perfectos, necesitan unos padres felices.

40 Te puedes enamorar varias veces en tu vida. Sí. Y es maravilloso.

41 Si no funcionan las cosas, muévete. Sentados, nada pasa. Toma decisiones.

42 Tu hijo no nació para ser un mini-tú. Nació para ser un mini-él y en un futuro, un gran-él.

43 Tu hijo no nació para cumplir tus sueños, nació para cumplir los suyos, que ojalá sean mucho más grandes y bonitos que los tuyos. 

44 Tus hijos te harán llorar.

45 Y si hay que llorar, se llora. No pasa nada.

46 Tus hijos te harán reír, mucho, muchísimo, mogollón. Son lo más.

47 Nadie nace aprendido.

48 Todos cometemos errores. No te fustigues.

49 No hay mayor responsabilidad en tu vida que cuidar de tu hijo. Para siempre.

50 Y por último, no hay ni habrá amor más grande, más puro. Todo. Incondicional. Ellos, lo mejor de nuestras vidas.

Por Lucía mi pediatra. https://www.luciamipediatra.com/las-50-mentiras-de-la-maternidad-y-paternidad/

PREOCÚPATE POR TU PROPIO ÚTERO

En alguna parte hay una mujer de 30 años y sin hijos. La gente le pregunta: “¿Sigues sin tener hijos?” y su respuesta varía de un día a otro, pero suele incluir sonrisas forzadas y censura. “No, aún no”, contesta entre risas, intentando ahogar la frustración.

“Bueno, no esperes mucho más. El tiempo corre, ya lo sabes”, le aconseja la erudita de turno antes de marcharse, satisfecha consigo misma por haber compartido tal sabiduría. La erudita se va. La mujer aguanta la sonrisa. A solas, llora…

Llora porque se ha quedado embarazada cuatro veces y porque ha abortado las cuatro. Llora porque lleva intentando quedarse embarazada desde la noche de bodas, y eso fue hace cinco años. Llora porque su marido tiene una exmujer que sí le ha dado hijos.

Llora porque quiere probar la fecundación in vitro desesperadamente, pero no se lo puede permitir. Llora porque ya ha probado la fecundación in vitro (en varias ocasiones) y sigue sin tener hijos. Llora porque su mejor amiga no quiere ser su vientre de alquiler. Como ya le ha dicho, “sería muy raro”.

Llora porque la medicación que está tomando impide que se quede embarazada. Llora porque este tema es motivo de conflicto en su matrimonio.

Llora porque el médico le ha dicho que ella está bien, pero en el fondo sigue pensando que la culpa es suya.

Llora porque su marido se echa la culpa, y esa culpa hace que sea difícil vivir con él. Llora porque sus hermanas tienen hijos. Llora porque una de sus hermanas ni siquiera quería tener niños. Llora porque su mejor amiga está embarazada. Llora porque su madre le sigue preguntando que a qué está esperando. Llora porque sus suegros quieren ser abuelos.

Llora porque sus vecinos tienen gemelos y los tratan fatal. Llora porque hay chicas de 16 años que se quedan embarazadas sin querer. Llora porque es una tía genial. Llora porque ya había pensado nombres. Llora porque en su casa hay una habitación vacía. Llora porque dentro de su cuerpo hay un vacío. Llora porque tiene mucho que ofrecer. Llora porque su pareja sería un gran padre. Llora porque podría ser una gran madre, pero no lo es.

El algún lugar hay una mujer de 34 años con 5 hijos. La gente le dice: “¿Cinco? ¡Por Dios, espero que ya hayas acabado!” y se ríe… porque ese tipo de comentarios hacen gracia. La mujer también se ríe, pero no es una risa sincera. Ella cambia de tema, como hace siempre, y hace la vista gorda ante esa falta de respeto. Otro día igual. A solas, llora…

Llora porque está embarazada otra vez y siente que tiene que esconder la alegría.

Llora porque siempre quiso tener una familia numerosa y no entiende por qué a la gente parece molestarle.

Llora porque no tiene hermanos y se sintió muy sola cuando era niña.

Llora porque su abuela tuvo 12 hijos y le encantaría ser como ella.

Llora porque no puede imaginarse la vida sin sus hijos, pero la gente los concibe como un castigo.

Llora porque no quiere compasión.

Llora porque la gente asume que esto no es lo que quería.

Llora porque la gente asume que es una irresponsable.

Llora porque la gente piensa que no tiene ni voz ni voto.

Llora porque se siente incomprendida.

Llora porque está harta de tener que defender sus decisiones privadas.

Llora porque ella y su marido son perfectamente capaces de mantener a la familia, pero eso parece dar igual.

Llora porque está harta de los comentarios graciosos.

Llora porque no mete las narices en la vida de los demás.

Llora porque le gustaría que los demás no metieran las narices en su vida.

Llora porque a veces duda de sí misma y se pregunta si debería haber parado cuando tenía tres hijos.

Llora porque a la gente le falta tiempo para criticar, pero no para ofrecer ayuda.

Llora porque está harta de las miradas escudriñadoras.

Llora porque no es un mono de feria.

Llora porque la gente es maleducada.

Llora porque la gente se cree con derecho a opinar de su vida privada.

Llora porque lo único que quiere es vivir en paz.

En otro lugar hay una mujer de 40 años que tiene un hijo. Y la gente le dice: “¿Solo uno? ¿Nunca has querido tener más?” “Estoy contenta con mi hijo”, contesta, repitiendo la respuesta ensayada que ha tenido que dar tantas veces que ya ha perdido la cuenta. Suena bastante creíble. Nadie sospecharía que, a solas, llora…

Llora porque su único embarazo fue un milagro. Llora porque su hijo le pide un hermanito. Llora porque siempre quiso tener por lo menos tres. Llora porque su segundo embarazo tuvo que ser interrumpido para no arriesgar su propia vida. Llora porque el médico le advierte de que otro embarazo sería “de alto riesgo”. Llora porque ya le cuesta cuidar del único hijo que tiene.

Llora porque a veces uno pesa como dos. Llora porque a su marido ni se le ha pasado por la cabeza tener otro.

Llora porque su marido murió y no ha vuelto a encontrar el amor. Llora porque su familia piensa que con uno es suficiente. Llora porque está centrada en su carrera y no puede permitirse quedarse rezagada. Llora porque se siente egoísta. Llora porque aún no ha perdido el peso que ganó durante el primer embarazo. Llora porque la depresión posparto fue muy intensa.

Llora porque no quiere ni pensar en tener que volver a pasar por eso.

Llora porque tiene problemas físicos y el embarazo solo los acentúa. Llora porque aún lucha contra la bulimia. Llora porque tuvo que someterse a una histerectomía.

Llora porque quiere tener otro hijo, pero no puede.

Estas mujeres están por todas partes.

Son nuestras vecinas, nuestras amigas, nuestras hermanas, nuestras compañeras de trabajo, nuestras primas.

Nuestros consejos u opiniones no les sirven para nada. Sus úteros son solo suyos. Respetémoslos.

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Texto de Nadirah Angail